Por: María José Aguirre
Cuando inicié mis estudios de periodismo en la UCA, tenía 17 años y me atraía la idea de comunicar e informar a la gente sobre todo lo que sucedía a mí alrededor. No estaba clara en verdad de cómo hacerlo, y surgieron un sin número de interrogantes: ¿Cómo plasmar cada acontecimiento, suceso o hecho que pasaba? ¿Cómo hacerlo en un medio escrito, radial o televisivo? ¿Y qué herramientas o métodos eran necesarios para difundir la información?
A medida que los años pasaron y las materias se iban acumulando, también mis ideas se fueron ordenando. Encontré sentido en el ejercicio periodístico e informar se convirtió en mí día a día. La calle, fuera del aula de clase, fue mi mejor enseñanza. Entonces me aventuré con lápiz, libreta y grabadora en mano a ejercer mi profesión.
Lo anterior, significó para mí, mi primer acercamiento al periodismo análogo. Ajena a lo que significaba hacer periodismo digital; pues realizar el primero no requería de un smartphone, tablet, laptop o aplicaciones.
Hoy en día mi contacto con el periodismo digital tampoco es muy amplio. Sin embargo, me atrevo a cuestionar qué tan positivo ha sido para nuestra profesión la transición de practicar un periodismo convencional a uno digital. No en si el cambio, sino en cómo los medios y los profesionales de la comunicación hemos asumido esta transformación.
¿Se habrá olvidado con la difusión global de la información trabajar la calidad del material informativo? ¿Y copiar, pegar y compartir será la práctica habitual para muchos cibermedios?
Según el Manual de Redacción Ciberperíodistica (publicado en 2003) escrito por los profesores Javier Días Noci y Ramón Salaverría: “el cibermedio es una especialidad del periodismo que emplea el ciberespacio para la investigación, la elaboración y -muy especialmente- la difusión de contenidos periodísticos”.
Si me apego a este concepto podría opinar entonces que en la actualidad hay muchos medios digitales que de investigación no realizan nada, y que de elaboración de contenido periodístico digital están a años luz.
Será acaso por qué para la mayoría de medios digitales es mucho más económico copiar y pegar una información contenida en otro medio, quizás de mayor prestigio, que invertir en talento humano. Contratar más personal, contratar profesionales que no sólo sepan ejercer el periodismo, sino que también manejen herramientas tecnológicas. O tal vez será que muchos de estos espacios mediáticos en las redes, han sido creados por periodistas aventureros que han decidido ir a la par de las nuevas tecnologías; pero con una precariedad del conocimiento y sobre todo uso, y bondades, que brinda el ciberespacio.
No con lo antes expuesto desconozco que el periodismo digital ha abierto una ventana al futuro de la comunicación: la inmediatez y la difusión global nos han permitido romper barreras y estándares de comunicación. Eso no se discute, no obstante mi preocupación es que con toda esta revolución tecnológica los medios de información olviden que el principal motor de nuestra carrera es el contacto humano, y poder contar historias que sensibilicen y creen transformaciones sociales es nuestra esencia.
Que a un medio le importe más cuántas visitas o anunciantes tiene convierte al periodismo en un negocio lucrativo, muchas veces carente de ética. Ejemplo de lo dicho: viralizar noticias que no aportan nada a la sociedad y sólo alimentan el morbo e ignorancia, para mí no es informar.
Sin embargo reflexiono sobre nuestra realidad actual; y pienso que el periodismo análogo y digital van de la mano, con todas sus bondades o puntos negativos. Sólo nos queda mejorar y avanzar, especializarnos y prepararnos en el campo de la tecnología multimedia, crossmedia y transmedia. Sin olvidar que para nutrir un medio digital debemos realizar siempre un periodismo análogo. Salir a las calles e investigar con responsabilidad y no sólo cortar y pegar. Debemos exigirnos más y a su vez al medio digital en que trabajemos.
Concluyó con esto tal como lo dijo el periodista estadounidense Aron Pilhofer, director de la sección digital de The Guardian, en una conferencia sobre “Periodismo Digital” en Reino Unido:
“Muchas veces creamos un debate entre lo digital y el papel cuando en realidad todos estamos en el mismo barco… Las redacciones tienen que remar en la misma dirección para crear un contenido de calidad adaptado a todos los formatos… Si el periodismo no piensa en la plataforma “móvil” se está pegando un tiro a sí mismo”.
Artículo tomado de DiarioNica